¿Qué preferís, ser clase media hoy o millonario hace 100 años?

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Hola {{NOMBRE | estimado lector}},

Esta semana publiqué una nota en Forbes sobre los riesgos de que los empresarios argentinos “nos la creamos”, y no abracemos el cambio tecnológico.

Por otro lado, estoy muy contento de visitar nuevamente Paraguay, invitado para el evento anual de CAPASU en el centro de convenciones Conmebol.

Se expande, investigás, te enfocás, se expande, investigás, te enfocás. Es normal. Lo raro será elegir algo para toda la vida o no elegir nada nunca.

"¿Debería especializarme más o ampliar mi perfil?".

Profundidad o amplitud.

Mi respuesta honesta: no sé qué decirte.

Mauricio, en una encuesta de hace un tiempo, lo explica perfecto: "Estoy intentando cambiar, pero en el modo de salir de 'especialista' y justamente cómo sacar provecho de mi perfil muy específico para poder abrirlo al mercado y trabajar como consultor-asesor."

Mauricio siente la tensión: ¿cómo salir de la especialización sin tirar por la borda todo lo construído?

Sabrina fue más directa: "Hace rato ya me aburrí." Resume lo que millones sienten. 

Tal vez de las 3D, Dinero está muy bien… Pero con lo mal que la pasamos el Desarrollo no nos interesa y hay cero Diversión. Ser especialista cansa.

Después está Marcelo, que entiende algo diferente: "Llegué haciendo cambios y ahora quiero seguir recibiendo los beneficios hasta que advierta que será necesario cambiar otra vez."

¿Te suena familiar? 

Esa sensación de estar atrapado entre dos mundos: el que te dice "especializate" y el que te grita "diversificá."

Cuando me fui (y todos dijeron “portazo”)

Hace unos años tomé una decisión que muchos consideraron una locura: me fui de mi trabajo como CEO de una empresa exitosa.

Todos me piden que les cuente sobre "mi portazo." Y ahí está el problema: no sé qué contestarles. Me encantaría darles lo que quieren, pero fue un proceso de cuatro años, moviendo un 1% cada día.

Al principio, incluso, inconsciente.

No hay una historia épica de "renuncié y me fui." 

Hay una historia lenta de "cada día era el promedio entre el día anterior y el día posterior. Si el anterior y el posterior son iguales, hoy es igual, pero si mañana voy a estar distinto, hoy tiene que ser un pasito."

Estamos siempre avanzando; lo invertido en nuestras carreras no se pierde. 

Los números no mienten

El 53% de los profesionales describe su último cambio como "súbito pero necesario", mientras que solo el 32% lo planificó gradualmente. 

Estamos cambiando reactivamente, no proactivamente.

Más revelador aún: el 59.6% ya cambió de carrera al menos una vez, y más de 3 de cada 10 personas cambió 3 o más veces. Los cambios múltiples ya son realidad, solo que no los llamamos por su nombre.

Pero el dato que más me impactó viene de otra encuesta que hice sobre especialistas versus generalistas, de donde saqué las citas del principio: el 51.77% quiere cambiar su enfoque actual. Más de la mitad siente la necesidad de un nuevo ciclo.

Lo que más me sorprendió: solo el 4% considera su último cambio "un error." 

Si tan pocos se arrepienten, ¿por qué seguimos resistiéndonos al cambio?

La disonancia educativa

Como escribí en "Sé tu Propio CEO": "Nos dijeron que el mundo iba a ser repetitivo y, de repente, cambia todo. Nos formaron para entrar a las 8.15 todos los días, de lunes a viernes, y de repente algunas empresas dicen: 'No, mirá, vos cumplí los objetivos, desde donde quieras, cuando quieras y estamos bien'. Hay una disonancia entre lo que nos enseñaron y lo que está sucediendo."

Esta disonancia explica por qué seguimos creyendo en carreras lineales cuando la realidad es totalmente diferente.

Nos educaron para un mundo que ya no existe.

Antes, uno se graduaba de abogado a los 24 y a los 80 seguía siendo abogado, pero los de 25 ya lo ven diferente. Ven a sus padres que tal vez no quieren ser lo que son, o cambiaron tarde y no quieren cometer ese error. 

Un día los millennials van a ser los CEOs de las organizaciones y los presidentes de los países, y esto va a ser normal… 

Pero vendrá una nueva generación a criticarlos, claro.

La validación académica

Fernando Zerboni, profesor de Management en la Universidad de San Andrés, lo explica mejor que yo: "Son los ciclos de la vida. Ciclos de expansión y contracción, expansión y contracción. A medida que tenemos más información y estudiamos más cada vez para ser más relevantes, uno busca especialización...."

Fernando también nos da la metáfora perfecta: "Yo tengo que tener habilidades en la mochila por si llueve o truena o por si hay sol. Estamos en un mundo más de exploración. Entonces, lo que vale es lo que yo tengo en mi mochila o mi capacidad de cargar esa mochila."

¿No es exactamente lo que estamos viviendo? Cada ciclo que completás agrega herramientas a tu mochila. No perdés tiempo; acumulás experiencia.

Amo las crisis de la mediana edad

En una charla que tuve con Tomás Chamorro-Premuzic, psicólogo especializado en trabajo de renombre internacional, me dijo algo clave: "La capacidad de adaptarse, interactuar con las tecnologías nuevas, aprender y reinventar su función, su rol y su cargo, va a ser muy importante."

Tomás también me habló de algo que me voló la cabeza: necesitamos "rebeldes moderados o pragmáticos" - gente que encuentra espacios para operar y agregar valor, pero sin romper el sistema.

¿No es exactamente lo que hacemos cuando cambiamos de carrera? 

Somos rebeldes pragmáticos que reinventamos nuestro valor sin destruir todo.

Cuando entrevisté a Dan Ariely, también psicólogo best-seller, me dijo algo que cambió mi perspectiva: "Amo las crisis de mediana edad porque son oportunidades perfectas para reexaminar qué funciona y qué no."

Dan también tiene una visión poderosa sobre las transiciones: "Decí adios, se terminó, esa vida vieja no vuelve." Cada nuevo ciclo requiere un duelo por la versión anterior de vos mismo. No podés construir lo nuevo sin soltar lo viejo.

El modelo que tomé prestado del design thinking

Acá es donde todo cobra sentido: tu carrera no es una línea recta ni una escalera; es una serie de diamantes que vas armando, uno después del otro, cada vez más potente.

Cada diamante representa un ciclo completo de expansión y enfoque:

La clave: cuando terminás un diamante, empezás otro. Y otro. Y otro.

El ciclo natural de cada diamante

Exploración (Arriba del diamante): Estás en modo generalista extremo, probando múltiples opciones, absorbiendo todo lo que podés. Es donde naturalmente arranca un pibe de 16 años, pero también donde volvés después de completar un ciclo anterior.

Área de inflexión (Zona ancha): No es una decisión abrupta, sino un proceso en donde dejás de expandir y te hacés más intenso, te vas enfocando. Empezás a achicar opciones, experimentás de manera más selectiva.

Especialización (Abajo del diamante): Te convertís en experto en algo específico. Sos eficiente, productivo, reconocido en tu área. Pero sabés que no es para siempre.

Luego, aparecen las señales de agotamiento. El aburrimiento, la automatización, la sensación de "¿esto es todo?".

 Es hora de empezar el próximo diamante.

El problema de la convergencia forzada

El drama: la sociedad nos fuerza a converger antes de haber divergido lo suficiente.

De hecho divergir está mal visto. Converger está bien.

El pibe de 16 años está naturalmente en exploración máxima. ¿Qué hacemos? Lo presionamos: "Tenés que elegir una carrera." "No podés estar probando toda la vida." Elige "Contador" porque "es seguro."

Fue un diamante demasiado pequeño.

A los 30, se da cuenta de que nunca exploró realmente. Ahí arranca su segundo diamante, esta vez con más consciencia.

Las señales de que necesitás un nuevo diamante

¿Cómo sabés cuándo es momento de empezar un nuevo ciclo?

  • Aburrimiento crónico: Como Sabrina, "hace rato ya me aburrí"

  • Automatización amenaza: Te estás volviendo muy eficiente en lo repetitivo

  • Envidia profesional: Ves a otros haciendo cosas que te interesan más

  • Conversaciones repetitivas: Siempre hablás de lo mismo en networking

  • Domingos deprimentes: El domingo a la noche te da ansiedad el lunes

La regla de oro: "Ante la duda, probalo."

Herramientas para cada etapa del diamante

En la exploración (parte alta del diamante):

  • Absorber sin filtro: Cursos, podcasts, libros de áreas completamente diferentes

  • Networking amplio: Conocer gente de industrias que no conocés

  • Experimentos baratos: Mucho más importantes que quedarte pensando (proyectos de fin de semana, voluntariados, side projects)

En el área de inflexión (zona ancha):

  • Evaluar las 3D: Dinero, desarrollo y diversión (más sobre esto en leopiccioli.com/3d)

  • Testear intensidad: ¿Cuál de las opciones te genera más energía?

  • Buscar mentores: Gente que ya esté donde vos querés llegar

En la especialización (parte baja del diamante):

  • Activar la "Not To Do List": Poné todo por default ahí. Solo sacás algo si es una idea increíble Y dejás de hacer otra cosa

  • Profundizar: Convertirte en referente en tu área específica

  • Construir reputación: Que te conozcan por esa especialidad (sí, marca personal)

El futuro se expande sin pedir permiso

Los datos son claros: ya estamos viviendo carreras de múltiples diamantes. El 59.6% cambió al menos una vez, pero la mayoría lo hace reactivamente.

¿Cuál es la diferencia entre los que prosperan y los que sufren? 

No es si cambian o no. 

Es si diseñan conscientemente su próximo diamante o esperan hasta que cada cambio sea "súbito pero necesario."

Como me explicó Dan: necesitamos crear una vida flexible alrededor de nuestras fortalezas y limitaciones, no seguir un molde predefinido.

Tu carrera no es una escalera que subís peldaño por peldaño hasta jubilarte. 

Es un sucesión de diamantes que vas armando en ascenso, cada uno más rico que el anterior porque llevás más herramientas en la mochila.

La pregunta no es si vas a cambiar. La pregunta es si vas a diseñar conscientemente tu próximo diamante o esperar a que te lo impongan las circunstancias.

Los diamantes no son disrupción. Son evolución natural. Carbón con mucha presión.

No te preocupes: en CEO en Camiseta te mantengo desafiado, alerta, y con las herramientas para navegar tus próximos diamantes antes de que sea "súbito pero necesario."

¿Qué te parece?

Reenviale esto a quién lo necesite leer.

PD: como Protagonista de CEO en Camiseta, podés entrar a la publicación en la web y comentarla para que otros (yo incluido) puedan verlo.

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