Hola {{NOMBRE | estimado lector}},
Estábamos entusiasmados planeando un viaje con Dani. Teníamos dos opciones, Japón o Tailandia.
Bien distintas.
“Uno es viajar 20 años al futuro, el otro es ir 20 años al pasado”, me dijo al pasar.
Y desencadenó un razonamiento del que ninguno imaginaba sus consecuencias.
Bueno, puede ser que esté exagerando para que sigas leyendo.
O puede ser que esto te ahorre diez años de vida profesional mal invertida.
Pero también puede ser que sea una idea brillante, increíble, que se convertirá en un juego infinito de valor para todos los que participen.
El beneficio: tener mucha más claridad de tu futuro y hacerlo más probable.
El costo: ya verás.
“¿Cómo hago para pensar en mi largo plazo?”, es la pregunta típica.
¡Sentándote a pensarlo!, me dan ganas de responder. Pero entiendo, muchos quieren soluciones mágicas.
O, al menos, caminos concretos.
Este es uno.
Entrá a Linkedin, a chusmear.
Sí, exacto. A stalkear gente, a ver qué hay.
Querés ver perfiles. Podés ir desde los posteos que te aparecen pero, idealmente, sugiero buscarlos adrede.
Como si fuera un catálogo.
Un catálogo de carreras futuras.
Podría haberlo comparado con un Tinder, pero no. Es un catálogo.
Buscá a tu yo del futuro, hoy.
¿De qué te gustaría trabajar en 10 años, o 5?
¿En alguna empresa en particular? ¿Emprendiendo en algo? ¿Dónde te imaginás?
Buscate en el futuro.
Tu desafío: encontrar al menos 5 perfiles que, en un 80%, te gustaría ser. Es obvio que serás diferente que ellos. Ese 20% es tuyo.
Copiá las url de los perfiles y escribí, al lado, qué es lo que te gusta de lo que tienen. El cargo, el conocimiento, la apariencia de éxito, la carrera en sí, algunas cosas puntuales, concretas.
