Liderás un equipo. ¿Preferís mucha gente mal paga o poca bien paga?

Es un caso típico de cuidar un poco a todos o cuidar bien a los mejores. No hay más info ni opciones.

Login or Subscribe to participate

¡Hola hola, {{NOMBRE | pequeño saltamontes}}!

Hoy vamos a hablar de ganar más dinero.

No entiendo a ese 20.1%: deberíamos ser más valiosos porque con cada día adquirimos más conocimientos y habilidades salvo que nunca corramos riesgos ni tengamos curiosidad, claro.

El trabajador sabe más por curioso que por diablo.

Pero, la mayoría no somos más valiosos.

No importa en que año haga la encuesta.

Deberíamos ganar más, pero no ganamos más.

Y esto solo puede empeorar.

Analicemos juntos

Vayamos de lo macro a lo micro…

¿El mundo anda mal? Si miramos las noticias, sin dudas. Pero bueno, ese es la forma en que ellos tratan de ganar más dinero.

Si miramos las estadísticas, todos los indicadores económicos y sociales siguen mejorando. Hay menos pobreza, más alfabetización, menor muerte infantil.

Bueno, “entonces tiene que ser mi país”. Para que el mundo esté mejorando, la mayor parte de los países debería mejorar. Supongamos que justo el nuestro no está en ese grupo… ¿Qué hacemos? ¿Podemos cambiar el rumbo del país? Veo tres opciones: ir a otro país, ser Elon Musk o hacer política para cambiar la realidad. Esto último no se lo deseo a nadie.

¡Entonces tiene que ser el mercado en el que estoy! ¡Eureka!

¿Podemos cambiar de mercado? Claro, primero preguntémonos: ¿esta caída de demanda de alquiler de VHS o de papel de fax, es temporaria o definitiva? Y si es definitiva, ¿estoy del lado de los disruptores o de los “disrompidos”?

Apenas un mercado es tocado por la tecnología entra en un proceso inevitable de disrupción.

Podemos cambiarnos al bando de los disruptores y lanzar un canal de streaming o unirnos a una fintech, o cambiar de mercado, claro.

Pero, si no es el mercado… ¿será la empresa?

Ufff, puede ser. Nuestros productos se venden menos porque son de peor calidad, o más caros, o ambos. Tal vez es competencia importada, tal vez es una incipiente disrupción pero…

Si no ves inversiones alrededor tuyo el valor que la empresa agrega tiende a bajar y, por ende, el valor que vos agregás, a pesar de tu mega esfuerzo, también.

Si la empresa no está cambiando, cambiá de empresa.

“No, Leo, la empresa anda mejor que nunca”… OK, ¿estarás en el equipo adecuado? Imaginate en el sector de pago a proveedores, cuando la empresa está tercerizando o automatizándolo… ¡Volá de ahí asap!

Aunque el esfuerzo del trabajador sea enorme, es inútil si es en un sector o empresa en desaparición.

¿Entonces?

Bueno, no es mi sector, mi empresa, mi mercado, mi país, mi planeta. O si lo es, no puedo cambiarlo.

“Gano menos que hace 5 años, es súper injusto, sé más, me esfuerzo igual o más, ¡que alguien haga algo!”.

Sí, te escuché. Voy a hacer algo.

Cuando todos hacíamos lo mismo (cultivar la tierra, por ejemplo), el que más se esforzaba ganaba más. “Deberías esforzarte más”, te dice tu abuela. Por eso hay todavía premios a la productividad y presentismo.

Pero a medida que la Humanidad avanzó, aprendimos y fuimos más eficientes. Pasamos a creer que el que gana más es porque está más formado. “Deberías hacer una carrera universitaria”, dice tu papá. Ahí entran empresas que ponen requisitos formales o, incluso, pagan más por título universitario.

Te propongo un ejercicio: si sos empleado, imaginate que en realidad sos un profesional independiente, y que tu jefe, cada día, decide si contratarte. Sí, ya sé, te enfermarías mucho menos.

Pero un día te graduás de una carrera nueva genial, “Data Gold Miner”. ¿Tu cliente, ese jefe, te pagaría más?

Claro que no. No valés más de un día a otro.

Tal vez podrías acceder a otros clientes que paguen más y, eventualmente, dejes de darle servicio a ese.

Somos todos trabajadores independientes que, a veces, damos servicio a un solo cliente por más tiempo.

Volvamos a la pregunta inicial…

¿Por qué ganamos menos?

Volvamos al empleado.

Hacés una tarea X.

En paralelo, alguien está desarrollando software o un robot que hace esa tarea.

¡Tranquilo! Hoy, es carísimo de implementar.

Pero el costo del software y los robots tiende a bajar.

Baja hasta que se acerca a tu “precio”, tu salario.

Al principio tu jefe trata de cuidarte.

Bueno, algunos lo hacen.

Pero la empresa no anda muy bien, tiene que ver como ser más eficiente. Evita aumentarte el sueldo, o te da menos horas extras.

No les alcanza. En este momento te parecerán voraces, ambiciosos, súper codiciosos. Sin embargo, no les está yendo bien.

“Pongamos un tablero con botones”, dice el Gerente de Ascensores de la empresa. Y echan al ascensorista. Que estaba aferrado a su trabajo, haciendo siempre lo mismo…

Toda tarea repetitiva va a automatizarse; podés ser el protagonista o la víctima.

En otras palabras, tratamos de hacer cada vez mejor lo que hacemos, nos esforzamos mucho pero la tecnología termina triunfando.

Ganamos menos porque nos aferramos a lo que hacemos.

La estabilidad que buscamos es, en sí misma, una garantía de que la perderemos.

Exacto, aferrarnos al “siempre lo hicimos así” nos lleva a que ganemos cada vez menos, mientras que los que abrazan el cambio, aprenden, invierten y corren riesgos somos los que ganamos cada vez más.

Así nació el modelo EAT, un algoritmo por el que pasamos todas nuestras tareas constantemente:

  • Eliminando tareas, reuniones, procesos, desafiando lo que ya no agrega valor,

  • Automatizando todo lo que se pueda automatizar, y lo demás también,

  • Tercerizando y delegando mientras no podemos automatizar, para enfocarnos en ser cada vez más valiosos.

Si ganamos poco debemos ser cada vez más valiosos, una explosión de valor tan notable que si nuestro jefe no la ve, la verá otro desde lejos y ganaremos más.

Sí, ya sé. 🤯🤯🤯

Es muy distinto a lo que aprendimos: escuchar, obedecer, hacer.

El presente del trabajo es muy diferente al pasado que aprendimos.

Por eso publiqué “Sé tu propio CEO” mi nuevo libro best-seller, para acompañarte en ese proceso.

Y también por eso te invito al curso en vivo “El Futuro es de los Vagos”, donde compartiré todos mis secretos para que puedas ganar cada vez más.

¡Apurate! Todavía no lo anuncié públicamente.

Hay solo 20 lugares disponibles con el descuento del 30% para suscriptores de CEO en Camiseta. Usá el código “CEOENCAMISETA30“ en el checkout.

¡No te lo pierdas!

En otro orden de cosas…

¿Vivís en Ecuador? Está llegando “Sé tu propio CEO” a Mr. Books - este martes 9 de julio a las 18:30 (hora de Ecuador) conversaré con Luis Velázquez en Instagram Live.

Si te interesa el mundo de los libros te recomiendo ver la entrevista que le hice a Daniel Benchimol, un experto en transformación digital editorial.

Sí, además podés aplicar todo lo que leíste hoy en su negocio.

Por último, escuchá el episodio “Vos sí, vos no” publicado el jueves pasado.

Que te hagas una semana excelente,

Login or Subscribe to participate

Reply

Avatar

or to participate

Keep Reading