Para que sigamos formando líderes mejores que nosotros.

Si te evaluara alguien objetivo, ¿en qué parte de "la curva" te pondría?

En lo laboral, claro.

Login or Subscribe to participate

Hola {{NOMBRE | estimado lector}},

Qué éxito el episodio pasado…

Pero bueno, ya pasó.

Cambiamos radicalmente de tema… O no.

No hace falta creer en reptilianos ni leer entre líneas para notar que algo raro está pasando.

Los signos están por todos lados…

Visibles para quien quiera ver.

Los modelos de inteligencia artificial no solo escriben correos, también investigan, programan, diseñan experimentos y deciden estrategias.

Cada nuevo modelo es más rápido que el anterior; además, aprende, colabora y miente mejor.

Sí, miente mejor.

Algunos modelos llegan al punto de maquillar datos experimentales para quedar bien con sus supervisores. Suena familiar, ¿no?

¿Mentiste alguna vez a tu jefe o a un cliente?

No te preocupes, no le voy a contar.

Login or Subscribe to participate

Mientras tanto, en el mundo físico, desaparecen puestos administrativos, se automatizan los reportes, se eliminan los sectores de atención al cliente con humanos.

De a poco, en silencio.

Pero está sucediendo.

Hay quienes dicen que ya nació la primer empresa unipersonal de mil millones de dólares: alguien, creando todo con IA, va a crecer muchísimo sin tener un solo empleado.

Podría ser un nuevo Airbnb o Uber, programado con una IA y revisado por un equipo de humanos que se dedican a eso - humanos que solo necesitarán cada tanto.

O directamente un servicio provisto con IA, algo que retoque tus fotos por ejemplo.

Tal vez es una empresa B2B que automatiza un proceso bastante básico pero que toma, consolidando a todas las empresas del mundo, infinitas horas…

O mejor todavía, un influencer que terceriza todo lo que no puede automatizar… Pero todo el tiempo deja de hacer lo que ya no vale la pena…

Yo creo que la primer empresa unipersonal de mil millones de dólares ya está con nosotros.

¿Qué es más importante, los empleados o la empresa?

Login or Subscribe to participate

El fin de los promedios

¿Y los humanos promedio?

Quedan atrapados en estructuras que los prepararon para obedecer, no para sobresalir.

En escuelas y universidades que premiaban la prolijidad, no la creatividad.

En oficinas donde "al que se destaca por bueno o por malo, lo podamos"…

El que cuestiona molesta, y el que se anima pone en evidencia al que no.

Hoy esa cultura se paga cara.

Los que no molestan, los que cumplen, los que esperan instrucciones, son justamente los que primero pueden ser reemplazados.

El reemplazo masivo

Los CEOs ya lo entendieron.

No todos, claro, pero los mejores sí.

Algunos están reemplazando no a un empleado... sino a los 30.000 empleados promedio, con una sola IA.

Una IA que hace lo que harían todos ellos juntos, pero más rápido y sin pedir aumentos.

Una IA que puede revisar cada estrategia, cada interacción con clientes, cada línea de código, sin distraerse ni dormir.

Otros ejemplos empiezan a multiplicarse. Compañías que diseñan nuevos productos sin diseñadores humanos. Medios que generan contenido sin periodistas. Estudios jurídicos que resuelven casos sin abogados junior. Todo lo que era promedio, está en peligro.

¿Y en el Estado? Hace unos años escribí sobre esto aplicado a la organización que administra las jubilaciones y pensiones en Argentina.

La respuesta humana

Esto no es ciencia ficción.

Es el presente disfrazado de futuro. O un atisbo de futuro.

Las compañías que lo entienden ya no contratan gente, contratan APIs.

Shopify anunció el mes pasado que, antes de traer un nuevo empleado hay que demostrar que la IA no puede resolverlo…

Las universidades que lo entienden ya no enseñan a repetir, enseñan a preguntar.

Los países que lo entienden ya no subsidian fábricas, invierten en talento creativo.

Las personas que lo entienden…

¿Qué hago, Leo, por el amor de Dior?

Gracias por preguntar.

El algoritmo EAT (Eliminar, Automatizar, Tercerizar) no es solo una estrategia de eficiencia.

Es una estrategia de rebeldía.

Eliminar lo que ya no suma, aunque “siempre lo hicimos así”.

Es demasiado fácil complejizar las cosas, por lo que debemos simplificarlas constantemente.

Automatizar lo que no requiere tu humanidad, incluso cuando no haya dinero para invertir.

Tercerizar lo que otros hacen mejor.

Si eliminás, automatizás y tercerizás todo lo que es promedio, solo queda lo extraordinario.

Y lo extraordinario no es tan difícil. Es apenas un poco más que lo ordinario. Una pregunta más. Una idea más. Una conversación más incómoda. Un error más, aceptado y corregido.

La conspiración es real.

El sistema premia lo que más daño nos hace: ser previsibles, obedientes, intercambiables. Pero todavía hay tiempo. Tiempo para ser más humano. Para fallar con estilo. Para iluminar lo que nos hace únicos.

No seas ordinario.

Te deseo una semana genial, con el coraje que estás buscando para ser apenas más que ordinario.

Extraordinario.

Después contame.

Login or Subscribe to participate

PD: si lo que querés es formar a todo tu equipo, todavía quedan un par de cajas de 8 Soy Solo a un precio increíble.

Keep Reading